Mostrando entradas con la etiqueta diagnóstico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta diagnóstico. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de mayo de 2019

Cómo los animales en peligro de extinción explican la muerte prematura de empresas con la llegada de la tecnología



¿Qué tienen en común el oso panda, el oso polar y el tigre de bengala? Pues que todos ellos están en peligro de extinción por el calentamiento global.

Hasta ahora, han habido 5 grandes extinciones masivas: éstas se han desarrollado en los últimos 450 millones de años debido, fundamentalmente, a meteoritos y erupciones volcánicas. La sexta extinción se inició hace unos 150 años con la Revolución Industrial y el síntoma es el Cambio Climático. Este cambio, que afecta directamente al hábitat y ecosistema, se está produciendo a tal velocidad que las especies no se están pudiendo adaptar, y será el responsable de la desaparición del:
  • 80 % de especies de agua dulce,
  • 40% de especies terrestres y
  • 36% de especies marinas

Cambien ahora:

  • Cambio climático por Cambio tecnológico
  • Especies de agua dulce, especies terrestres y especies marinas por Sector Primario, Secundario y Terciario
¿No se sienten, como empresarios y trabajadores, identificados con el oso polar, el oso panda y el tigre de bengala? ¡Resulta que la velocidad del cambio es la que está matando! .




Hagamos otro ejercicio pero visto desde otro ángulo: piense en la empresa en la que trabaja y trate de describirla como si fuera una persona, con sus características, cualidades e imperfecciones, y todo ello en base al siguiente criterio simplificado:
  • Madurez del sector
  • Grado de penetración  de los productos y servicios que ofrece la empresa
  • Situación financiera de la empresa
  • Implantación de la tecnología

A modo de primer ejemplo, si yo mismo pienso en una empresa del sector de la energía con un logo con tres hojas de diferente color, pues la imagino  como un yuppie entrado en los cuarenta, un poco rellenito, con dinero y que básicamente se come el mundo, a día de hoy.


Segundo ejemplo: empresa que se dedica a la venta de bienes por internet y que está copando el mercado mundial: pues la imagino como el Lobo de Wall Street, o como un señor feudal del siglo XV que pronto tendrá derecho de pernada. En definitiva, un bully (matón), agresivo, inmisericorde.



Tercer ejemplo: pequeña empresa de unos diez trabajadores de un sector en declive, con diez años de vida: pues la imagino como un niño con problemas de salud, dado el sector en el que opera: esto es, a no ser que se reinvente, se internacionalice o cambien los marcos regulatorios lo tendrá difícil.

Para  cada uno de los casos expuestos cada uno de nosotros opinaríamos bien diferente, puesto que nuestra percepción y experiencias hacen que nuestro sistema de medida de lugar a resultados diferentes. No obstante, hecho el ejercicio, incluyamos dentro de la ecuación la velocidad a la que se están produciendo los cambios tecnológicos y el impacto que éstos tienen en las empresas, así como el riesgo que éstas asumen cuando toman la decisión de adoptar una u otra tecnología. ¿Qué sucede entonces? Pues que estamos introduciendo una una nueva variable que no tenemos controlada, con dificultades además para saber qué dirección va a tomar, y para la cual no estamos preparados ni a nivel de gerencia ni a nivel de operaciones, y que encima nos obliga a una gestión del cambio fortísima y con fuerte rechazo. Esto se ve nítidamente en el sector de la automoción:
  • ¿Afrontamos ya el reto del coche eléctrico? ¿o nos esperamos a que haya un porcentaje mínimo de electrolineras en el mercado? ¿quién va a comprar coches eléctricos si no hay infraestructura para cargarlos?
  • ¿Apostamos por el coche autónomo? ¿está la tecnología lo suficientemente avanzada? A más a más, están las infraestructuras y resto de parque automovilístico y las personas preparadas para ello? Porque quizás nos conduzca un coche fantástico, pero si el resto del parque es básicamente analógico y no se comunica con el mío, tengo ciertas dudas de que mi coche autónomo tome la decisión más acertada en cada momento, sobre todo debido a la infinita casuística que se puede generar durante la conducción. 
  • Mientras tanto, ¿y si dirigimos nuestros esfuerzos al vehículo de gas? ¿y por qué no el de nitrógeno?


Independientemente del nivel de complejidad de las decisiones, que es altísimo, las empresas deben estar preparadas y trazar planos a corto, largo y muy largo plazo. Porque la alternativa es la parálisis, igual a muerte. Y es que el mercado te pide hoy en día innovación en serie con una rampa de lanzamiento al mercado desde el piloto casi inexistente. 

Y ante este cambio tecnológico, que provoca una alta mortandad infantil y la desaparición acelerada de empresas consolidadas, ¿cómo afronta su compañía la situación?  Proponemos una serie de pautas: . 
  • La elaboración de un diagnóstico digital de la empresa, en todos y cada uno de los procesos que en ella suceden, es la primera de las actividades a realizar.
  • Un vigía tecnológico que no sólo contemple las tecnologías que están por llegar, sino también qué está haciendo la competencia
  • Un plan de innovación consolidado en los presupuestos, ergo irrenunciable: reservar una cantidad mínima por escrito para lanzar rápido y equivocarse rápido
  • Identificar los puntos de dolor de la empresa, ponerles un valor en euros y saber cuál va a ser su tendencia a medio plazo - todo ello para priorizarlas y saber cuál debemos atacar primero-, así como estudair de qué manera la tecnología puede ayudarme a acabar con ellos.

Sólo aquellas empresas con visión, flexibles y con capacidad de pivotar rápidamente podrán adaptarse y ganarán posibilidades de supervivencia. El resto, sólo si tienen un marco regulatorio favorable (empresas generadoras de electricidad, por ejemplo), podrán permitirse el lujo de contemplar la batalla desde la acera de enfrente.